Precisamente a ellas deseaba alcanzar y vencer con el santo rosario.
✨ Un día, el cielo le proporcionó la ocasión de actuar de manera decisiva. Era un domingo por la noche, después de vísperas. Varias jóvenes, entre las menos fervorosas, permanecieron en la iglesia para confesarse.
👀 El Cura se encontraba en el coro, como de costumbre, y las observaba discretamente.
«Esta vez, se decía, las tengo; ¡aquí está mi cofradía del Rosario ya encontrada!»
🙏 Cuando se reunieron alrededor del confesionario, él se acercó suavemente y les dijo:
«Hijas mías, si queréis, recitaremos juntas el rosario para pedir a la Reina de las Vírgenes que os obtenga la gracia de hacer bien lo que vais a hacer.»
📿 Entonces comenzó las oraciones y el pequeño grupo respondió junto con él. No hizo falta más.
💖 «Desde aquel día comenzó la conversión de varias. Una de ellas, que antes era la primera en los entretenimientos y diversiones, me confesó muchas veces que quedó tan conmovida y desconcertada cuando el señor Cura propuso rezar el rosario, que se sintió feliz de haber sabido responder.»
✨ «Creo verdaderamente —añadía ella— que fue entonces cuando obtuvo mi cambio.»
🌹 En efecto, aquella joven llegó después a convertirse en un modelo de regularidad para sus compañeras. Aquella fue la primera gran conquista del Cura de Ars.

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